Los Traidores surgieron a la escena musical uruguaya a mediados
de los años '80. El rock uruguayo había sufrido
un importante bajón durante el período 1973-1984,
como consecuencia del gobierno de facto que regía
los destinos del país. El punto de partida de la
banda fue en 1983 cuando Víctor Nattero y su primo
Juan Casanova se unieron a Pablo Dana para comenzar a ensayar
en sus casas.
La
música que sonaba en sus radiograbadores era The
Clash, Sex Pistols y todo el rock más radical de
finales de los setenta en el Reino Unido. El "Punk"
y la "New wave" llegaban a una Montevideo que
había permanecido adormecida durante años.
Depurando
lentamente las influencias y comenzando a delinear su propio
estilo, Nattero en la guitarra, Casanova a cargo de la voz,
Dana en el bajo y Alejandro Bourdillón en la batería,
presentaban una actitud diferente en sus primeros recitales
y grabaciones caseras. En uno de sus primeros "demos"
Los Traidores registraron algunos de sus temas (a esta altura
clásicos) como "Montevideo agoniza" (conocida
como "el himno" por su paralelismo con el Himno
Nacional Uruguayo), "Buenos días presidente"
, "Barrio rico", y una memorable "Viviendo
en Uruguay". También por esa época surgió
la primera canción que editaría el grupo:
"La lluvia cae sobre Montevideo"
Los Traidores comenzaban a pisar fuerte en medio de una
corriente de rockeros uruguayos de mediados de los '80 que
surgían de la nada, casi sin referencias locales.
El grupo empezó a tocar en vivo y creció una
legión de fieles que los acompañaba en todos
los recitales, verdaderas comuniones rockeras donde se derrochaba
mucha energía. Los Traidores encabezaron la primera
edición del ciclo "Cabaret Voltaire", una
reunión de músicos, artistas plásticos
y otras ramas del arte joven alternativo. Apareció
el primer compilado de grupos uruguayos: "Graffiti"
(Orfeo, 1985). Junto a Los Estómagos, Zero , Los
Tontos, Neoh 23 y ADN están Los Traidores con dos
temas: "La lluvia cae sobre Montevideo" y el potente
"Juegos de poder" . Para la presentación
del compilado se llevó a cabo un recital en el Teatro
de Verano el día de Navidad de 1985. Increíblemente,
casi sin difusión radial ni publicidad, más
de 5.000 personas se acercaron al lugar para ver a las nuevas
bandas que, sin proponérselo, se estaban convirtiendo
en voceras de toda una generación.
Después
de aquel show, se sucederían una serie importante
de actuaciones y el paso ineludible: la grabación
de su primer disco. Los Traidores se habían convertido
en una suerte de Clash a la uruguaya, con una escena descarada
por parte de Casanova en vivo, un potente bajo de Dana y
un feeling particular del guitarrista Nattero.
Su
primer LP llevó el nombre de "Montevideo Agoniza"
(Orfeo, 1986) y curiosamenete no incluye el tema que le
da nombre al disco. Aquella canción, junto a un puñado
de sus primeras composiciones quedaron para otra oportunidad
por ser consideradas "muy fuertes" para ser grabadas
en ese momento. Sin embargo, el disco muestra a la perfección
esa mezcla de furia vital y duro existencialismo que la
banda emanaba en sus presentaciones, con temas como "Flores
en mi tumba" , "Viviana es una reaccionaria"
, "La muerte elegante" , "Solo fotografías"
y los ya populares "La lluvia cae sobre Montevideo"
y "Juegos de poder" .
Los
Traidores, con sus temas prohibidos, con sus discos en la
calle, con su actitud particular y su música sonando
en las radios, se convirtieron en una banda de culto. Tocaron
en pequeños lugares, aparcieron en TV, grabaron un
par de videos ("La muerte elegante" y "Juegos
de poder") y se presentaron en grandes conciertos al
aire libre: Velódromo Municipal (4.000 personas),
Teatro de Verano (6.000 personas) y el cierre de la última
noche de Montevideo Rock I (Rural del Prado), festival en
el que participaron Sumo, Fito Páez, La Torre y Legiâo
Urbana, entre otros, ante 15.000 espectadores.
El
año 1987 llegaría con cambios. El auge del
rock nacional disminuyó, pero Los Traidores lograron
sobrevivir. Se transformaron en quinteto (incorporando a
Caio Martínez en teclados), manteniéndose
los originales Nattero, Casanova y Dana. La banda lanzó
su segundo trabajo, con un sonido más depurado que
le permitió alcanzar otras audiencias. El disco,
grabado en Buenos Aires, se llamó "En cualquier
parte del mundo" (Orfeo, 1987). Y de esta placa se
recuerdan temas como "Nadie alrededor" , "Perros
callejeros" , "Profunda medianoche" y "Tango"
En
febrero del año siguiente actuaron en la segunda
edición de Montevideo Rock (Estadio Luis Franzini),
otra vez compartiendo cartel con las bandas más importantes
de Brasil, Argentina y Chile. Durante ese año grabaron
su tercer LP, que llevó el mismo nombre del grupo
"Traidores" (Orfeo, 1988). Y será conocido
como el "disco negro", debido a que su tapa era
totalmente de ese color. Por ese entonces se editó
también una recopilación que recogió
lo más interesante del Montevideo Rock II , para
la cual Traidores registró en vivo uno de sus temas
prohibidos años atrás, "Montevideo agoniza"
. Sin embargo, el grupo estaba desgastado luego de varios
años de actividad, y entre varias idas y venidas
decidieron separarse. Aquel excepcional trío compositivo
que unió a Victor Nattero, Juan Casanova y Pablo
Dana llegaba a su fin, y con ello se cerraba uno de los
capítulos más importantes en la historia del
rock hecho en Uruguay.
El
tiempo pasó. Casi tres años después,
a mediados de 1991, comenzó a circular el rumor de
que Los Traidores preparaban su regreso. En agosto se confirmó
la novedad, y el 25 de octubre se produjo el reencuentro.
Al más alto nivel tocaron en La Factoría,
ante 1.000 personas, con entradas totalmente agotadas y
frente a una consola de grabación que registró
el retorno para un álbum en vivo: "La lluvia
ha vuelto a caer" que fue editado al año siguiente
con el sello Orfeo. El grupo volvió como cuarteto,
con Nattero en guitarra, Casanova en voz, Marcelo Oliveira
en la batería y un nuevo bajista: Daniel Bonilla.
Desde
ese momento Los Traidores aislados en su sala de ensayo,
bajo un hermetismo total, se dedicaron a la preparación
de su nuevo material discográfico. En 1994 sorpresivamente
rompieron el silencio presentándose en TV y cerrando
el ciclo del programa "Control Remoto" (Canal
10), para, entre otras novedades, confirmar oficialmente
la edición de un nuevo disco en estudio. El nuevo
trabajo, "Radio Babilonia" , en su temática
general retomaría las raíces de la banda,
imponiendo su clásica intención combativa
al tratar los problemas comunes de la calle. Siempre liderados
por Víctor Nattero en guitarra y Juan Casanova en
voz, Los Traidores incorporaron a Daniel Jacques en el bajo
y a Andrés Arrillaga en la batería.
En
agosto de 1995 salió a la calle "Radio Babilonia"
el tan ansiado disco que marcaba una nueva etapa de Traidores.
Fue el primer disco de la banda editado en formato CD, y
obtuvo una importante repercusión en el público,
prensa y sobre todo en ventas. El culto a Traidores seguía
vigente. De este disco grabaron un video del tema "Radio
Babilonia" y otro de una versión de "Flores
en mi tumba"
La
banda paró su marcha nuevamente entre mediados de
1996 y 1997 pues Victor Nattero se radicó en Buenos
Aires.
Dispuestos
a seguir en el camino, Traidores comezó 1998 ante
6.000 personas, cerrando el primer día del Festival
Internacional Rock en R.O.U., realizado en marzo en el Teatro
de Verano. Su presentación fue uno de los puntos
más altos y aclamados del evento, en el que participaron
Illya Kuryaki, Ratones Paranoicos, Man Ray, Pappo, Attaque
77 y 2 Minutos,entre otros.
En
abril participaron en la segunda edición del festival
"Rock de acá", compartiendo escena con
La Renga y Fernanda Abreu, entre otros, ante un Teatro de
Verano a pleno.
En junio de 1998 y luego de casi diez años, vuelve
Pablo Dana a encargarse del bajo del grupo, Traidores recupera
aquel sólido trío compositivo y musical de
sus tres primeros álbumes, e incorporan a Roberto
Rodino en la batería.
Así
fue que Traidores preparó algo novedoso y poco común
para la banda: un espectáculo acústico que
sería registrado en vivo para la edición de
un nuevo disco. El show, denominado "Traidores en la
profunda noche" tuvo lugar en el Teatro El Galpón
durante los meses de julio y agosto de 1998; con cuatro
funciones a sala llena , totalizando 2400 espectadores.
La banda recorrió temas de toda su carrera en versiónes
acústicas, incorporando instrumentos clásicos
como viola y violoncello, enmarcados por un sobrio vestuario
y una cuidada escenografía.
Durante
el resto del '98 Traidores presentó su show acústico
en un clima más íntimo en diversos pubs de
Montevideo y del interior. Y realizaron otros recitales
eléctricos, como en el que acompañaron a Divididos
ante un Teatro de Verano a pleno.
Pero una vez más la banda haría un alto en
su carrera.
El
año 2000 volvió a reunirlos. En julio Los
Traidores anuncian su vuelta, nuevas canciones y que la
historia continúa. Al dúo fundador Nattero-Casanova,
se sumó nuevamente Daniel Jacques en el bajo y Fernando
Alfaro se hizo cargo de la batería. Presentándose
en el Teatro de Verano en octubre de 2000, registrando el
recital para la edicion del tercer disco en vivo de la banda,
el CD llamado "Traidores en vivo y en directo",
fue editado a fines de aquel año en forma independiente.
Sin
detenerse un instante, Traidores culmina la composición
de su nuevo material. En agosto de 2001 la banda se presenta
en vivo, frente a más de 1000 personas, en un repleto
boliche "Black" adelantando los temas de "Primavera
digital". Luego de un extenso período preparando
detalladamente la grabación del material, ésta
se realizó en los últimos meses del pasado
año, editándose recientemente el disco, por
el sello Koala Récords. "Primavera digital"
muestra una banda sólida y madura, comprometida con
la actualidad y siempre evolucionando e innovando en letras
y música. El CD incluye doce creaciones propias de
Traidores y una versión original de "El hombre
de la calle" de Jaime Roos, a modo de homenaje a éste
artista clave de la música popular uruguaya. De esta
forma, Traidores está de nuevo en la escena del rock
uruguayo, que ellos mismos comenzaron hace casi veinte años. |