Iggy Pop y Siouxsie Sioux: dos símbolos del punk ahora cantan en una publicidad de helados Hacen "The Passenger", un conocido tema de Iggy que ella versionó con gran éxito en 1987. 37 años después, sirve para vender refrescos. Iggy Pop y Siouxsie Sioux son sin dudas dos leyendas de la música rock, y más específicamente del punk. Él, al frente de The Stooges primero y luego con una extensa carrera como solista que lo llevó por todo el mundo y lo tiene aún en actividad a los 77. Ella fue la líder de Siouxsie and The Banshees y también descolló como solista (ahora tiene 66). Se han admirado. Y Siouxsie se hizo mundialmente popular precisamente al grabar una canción de Iggy Pop -The Passenger- en un álbum de versiones que hizo con su banda en 1987, Through the Looking Glass. Ahora, a 37 años de esa grabación, Iggy Pop y Soiuxsie se unieron para grabar The Passenger para una publicidad de helado. El original de la canción estaba también en un disco muy exitoso de Iggy, Lust For Li
Juanse: el sobreviviente que dice haber visto a Dios y aprendió cocina con el Flaco Spinetta
Juanse: el sobreviviente que dice haber visto a Dios y aprendió cocina con el Flaco Spinetta
Primero la religión lo salvó de los excesos y, luego el reality de
gastronomía le permitió vivir sin shows ni giras. Parábola de un artista
valorado por los mejores y que supo cambiar de piel para no morir.
Juanse, con el delantal de cocinero. (Prensa "MasterChef").
La de Juanse es la historia de un sobreviviente. La estrella de rock que atravesó tormentas y llegó a la otra orilla. Alguna vez, agobiado por los excesos, encontró refugio en la fe católica que adoptó con fervor místico. Y ahora que la pandemia le impide girar con su música y sus canciones, se transformó en figura televisiva y recibe (no siempre de buen humor) las críticas del jurado en MasterChef Celebrity. Una doble conversión, podría decirse.
En realidad, Juanse, de 58 años, es Juan Sebastián Gutiérrez, “Juan
Sebastián en homenaje a Bach”, tal como él mismo lo explicó muchas
veces. Y es, también, uno de los músicos mejor valorados en la escena
nacional. No por nada consagrados como Charly García, Luis Alberto Spinetta y Pappo coincidieron en reconocerlo. El Flaco, incluso, llegó a grabar un cover de uno de sus hits, Sucia estrella.
¿Qué lo sedujo, entonces, a participar en un show en el prime time televisivo, al lado de personajes con talentos menos reconocibles como Sol Pérez, Dani La Chepi o Alex Caniggia?
“Si no hubiéramos estado en medio de una pandemia, Juanse no habría hecho MasterChef", cuenta
el periodista Bebe Contepomi, amigo del cantante. "Tenía muchos
compromisos: una gira con los Ratones por Latinoamérica, sus recitales
como solista, ensayos, grabaciones...”.
La necesidad de generar
ingresos en un tiempo en que la música frenó su rueda de
producción empieza a explicar su actual papel televisivo. Y algunos
números ayudan a entenderlo. Hasta fines del 2020 el segundo de
publicidad de las galas de eliminación de Masterchef Celebrityera
el más caro de la televisión argentina: $180.000. Es decir: no se
equivoca quien piensa que al artista no lo recompensan sólo con "un pancho y una Coca",
en especial si se tiene en cuenta que las grabaciones son intensas, de
lunes a viernes de 14 a 20, y a veces se extienden a los feriados.
Además, si gana el certamen se lleva un premio de $1.200.000.
“Es
un tipo que hace lo que tiene ganas y no le interesa la mirada de los
demás. Es la misma persona de siempre, la única diferencia es que ya no toma drogas ni alcohol”, aporta Diego Levy, director del documental Juan Sebastián, que relata su transformación religiosa.
Y
cuenta una anécdota de mayo de 2018, cuando juntos visitaron al Papa
Francisco en el Vaticano. "Después de ese encuentro Juanse estaba tan
feliz que fuimos a comer y se pidió dos platos de ñoquis. No quiso ir a
ningún lugar turístico, ni al Coliseo, ni a la Fontana di Trevi... Sólo
quería ver al Papa".
En representación de su comunidad religiosa de Avellaneda, que se llama Pan de Vida,el músico estuvo dos veces con el Sumo Pontífice en la Plaza de San Pedro.
La primera había sido en noviembre de 2015. "La experiencia de estar
con el Papa siempre es gratificante, en todo sentido. En mi caso, desde
el punto de vista espiritual, fue superior", comentó.
Ahora volvamos a MasterChef.
La segunda razón de su participación es simple: A Juanse le gusta cocinar, "la experiencia gourmet". Y,
sobre todo, agasajar a amigos y familiares. Uno de sus maestros en el
arte culinario fue nada menos que Spinetta, recordado por sus canciones
de corte surrealista, "dicen que en este valle los duraznos son de los duendes"; y también por sus pizzas, pastas, comidas tailandesas, mexicanas y su gran pasión, el sushi.
“La estética en la cocina es fundamental. Y yo aprendí mucho viendo cocinar a Luis Alberto Spinetta”, cuenta Gutiérrez.
Claro que tampoco faltan las críticas. “Un rockero que termina en MasterChef mató su carrera. Chau”,
escribió Leo García en Twitter, terminante. Poco después se arrepintió y
borró su mensaje: “No tuiteo más, me trajo muchos problemas”, intentó
aclarar.
Hincha de Boca y amigo de Diego Maradona, Juanse se crió en Villa Devoto.
Su padre, Hipólito, vendía rulemanes y tocaba “música clásica”. Su
madre, Eva, es socióloga y marchand de arte. Con esas influencias él
empezó a lucirse con la guitarra a los ocho años: le fascinaban los
Beatles. “Me ponía un blazer azul y jugaba a ser uno de ellos...”,
contó. Después, inquieto, se entusiasmó con los vinilos de Frank Zappa. Y
con un amplio catálogo de música nacional, Vox Dei, Manal...
Su
primera banda la armó en 1983 junto a Pablo Memi y Gabriel Carámbula, el
hijo de Berugo. Se llamaba La puñalada amistosa. Un año más tarde, con
Memi, Pablo Sarcófago Cano y Roy Quiroga formaron los Ratones.
Al principio, en las frenéticas noches de Cemento, Juanse, de pelo corto
y ropa de cuero, estaba más en sintonía con Johnny Rotten que con Mick
Jagger. En especial cuando cantaba Enlace, “sube la espuma sobre el cristal/yo cambio de forma para atacar...”.
¿Cuáles fueron los hitos de los Ratones? Muchos. Su canción más conocida es Rock del gato del disco Furtivos, de 1989. Juanse la compuso inspirado en una novia de aquella época, la actriz Sandra Ballesteros, protagonista de la película El lado oscuro del corazón.En Rocanrol Cowboys, filme que se estrenó este año en Netflix, Juanse dijo sobre Ballesteros: “Los dos juntos éramos un peligro... Bueno, el gato siamés es esa chica”.
En
1992 los Ratones telonearon a Keith Richards. Ese mismo año tocaron
antes que Guns N' Roses en River. Juanse, de tanto volar y saltar sobre
las columnas de amplificadores, se fracturó la pierna izquierda: lo
retiraron en camilla.
“Me sirvió para frenar un poco... En ese momento era un desaforado mental”, se sinceró. Con los años, por episodios similares, sería parodiado por Diego Capusotto con su personaje Pomelo. Juanse
no lució su sentido del humor al valorar el sketch. Dijo sobre
Capusotto: “No hablamos de un artista que haya tenido mucho talento”. El
actor le respondió con ironía: “Pomelo tiene su autonomía y los clichés
de un personajito rockero. Muchos se pueden sentir identificados. ¿Por
qué cree que es él? Yo inclusive tengo todos los discos de Juanse, menos
los diez últimos”.
Ahora, junto a la periodista María O' Donnell, otra de las participantes de MasterChef,
Juanse prepara un plato al que denomina “Odisea del espacio”. “Es una
bola de lomo saborizada con higo, salsa de tomate y almendras, con papa
aplastada”, describe, sin perder la calma a la hora de pararse frente a
las hornallas. De a ratos parece que una olla de agua hirviendo podría caerse y él seguiría sin alterarse.
Además de anteojos, que no son oscuros sino para ver de lejos, Juanse
lleva puesta una remera negra. Sobre el pecho le cuelgan varias
cadenitas con medallas y crucifijos.
“La carne está dura como una
madera. Y la papa un poco quemada”, le advierte Germán Martitegui, el
más estricto de los jurados. Un Javier Castrilli con cuchillo y tenedor
en lugar de silbato.
“¡A seguir aprendiendo, Juanse, un tropezón no es caída!”, interviene Del Moro, siempre tan correcto y bien peinado.
“Dale,
dale, no pasa nada, está todo bien...”, devuelve Juanse, de hablar
pausado, sin enojarse. “¿Sabés lo que puede ser esta bola de lomo si
estás en el medio de la selva y te quedaste sin nada?”.
El pico de popularidad de Los Ratones llegaría en 1993 cuando la canción Vicio, del álbum Hecho en Memphis, fue la cortina del ShowMatch de Marcelo Tinelli. Dos años más tarde la banda fue convocada para “preparar el ambiente” antes de que los Stones tocaran en River en la primera visita de los ingleses a la Argentina. “Sueño cumplido”, diría Juanse.
El
sueño no duró para siempre. Por “diferencias internas”, Juanse y
compañía se separaron en 2011. El primer quiebre se había dado un
tiempo antes, cuando Memi dejó el grupo y lo reemplazó el Zorrito Von
Quintiero. “En la dinámica de trabajo me reconozco inaguantable”, comentó Juanse en Rocanrol Cowboys. “Soy muy obsesivo. Cuando Pablo (Memi) se fue, estaba agotado de la banda y de mí”.
Ahí, sumó Sarcófago: “Cuando nos separamos en 2011 sentí un alivio que no había sentido nunca en mi vida...
Veníamos de hacer un show horrible en Asunción... Y lo que colmó el
vaso fue que Juanse quería tocar sólo una o dos veces por año. Nosotros
no podíamos hacer algo así: esta es nuestra profesión”.
Andrew Loog Oldham, el productor de los Stones que trabajó con los Ratones en el disco Hecho en Memphis, fue
quien mejor analizó la crisis que derivó en ruptura: "Cuando las
personas ganan suficiente dinero en este negocio como para dejar de
vivir juntos y empezar a vivir con sus novias una vida diferente, las
bandas empiezan a separarse. La dinámica de ambición y pobreza es reemplazada por la creencia de que tenés dinero... Tenés a una mujer en tu casa que te dice que sos el más maravilloso, y eso se traduce en un gran conflicto... Cuando se separaron, los Ratones ya no eran una banda, eran cuatro tipos que fingían".
Alejandro Ruax fue, junto con Ramiro Martínez, uno de los directores del filme Rocanrol Cowboys, que se lanzó por streaming. Sobre las diferencias en la banda le dice a Clarín:
"La mayor pica se daba entre Juanse y Sarcófago. Juanse era más
cerebral, el que planeaba qué había que hacer con el grupo. Y a veces
exponía sus ideas de manera autoritaria. Sarcófago, en cambio, se
manejaba por los sentimientos... Además, Juanse era el que escribía las
letras y cobraba los derechos de autor, lo que le permitía estar períodos sin tocar. El resto, para vivir, necesitaba organizar recitales".
Motivados
por una oferta muy tentadora, como lo describió Sarcófago, el
reencuentro se dio en 2017 con un concierto memorable en el Hipódromo de
Palermo al que asistieron más de 25.000 personas. Si bien no editan un
álbum de estudio desde 2009 (Ratones Paranoicos), dejaron en claro que siguen vigentes.
¿Cuál
es la valoración de Juanse como artista? ¿Está en el podio del rock
nacional? "Juan Sebastián Gutiérrez, nombre de genio de la música y
apellido de comisario, es un infinitivo, un hijo original del rock
argentino. "Inventé algo que va entre lo cheto y lo pardo”, dijo alguna vez, rompiendo de un sablazo una grieta entre realeza y plebe en el rock argentino.Fue pionero en tender puentes entre el rock urbano travestido de los ‘70 (Lou Reed, New York Dolls) y el rock argentino
(Pescado Rabioso, Pappo’s Blues, Manal), sin eludir el punk rock (Sex
Pistols), en influencias tan directas como la que más lo acusa, The
Rolling Stones", lo define José Bellas, periodista especializado en
rock que publicó los libros 100 veces Stones y 100 veces Redondos, entre otros.
Y continúa: "Su textos, breves y cortantes como una gillette operando sobre el tallo de un lirio, fueron definidos como 'haikus de Pappo' por
el periodista Pablo Schanton. Entre sus lauros, además de una obra
consistente e influyente al frente de Ratones Paranoicos (1984-2019, con
idas y venidas), se puede decir simplemente que tanto Luis Alberto Spinetta como Charly García se pelearon siempre por compartir composiciones y escenario con él, de una manera elocuente y concreta".
Juanse se casó en 1994 con Julieta Testai, una ex modelo a quien
conoció “de gira por San Luis”. La pareja, que vive en Belgrano, sigue
unida pese a que, en palabras del rockero, hubo "algunas crisis" y
"momentos muy complicados". Cada vez que puede, Julieta publica en su
cuenta de Instagram mensajes muy cariñosos destinados a su marido, a
quien acompaña como un sostén incondicional "en las buenas y en las malas". El pasado 14 de febrero, en el "Día de los enamorados", escribió: "27 San Valentines: locura, amor, aguante y sobre todo amistad". Juanse no es menos afectuoso: la llama "mi bombón".
La
pareja tuvo dos hijos, Bárbara y Daland, que vive en Inglaterra,
también se dedica al rock y lidera dos bandas, La Armada Cósmica y Lion
Machine 23.
Según Daland, la religión fue clave en la vida de su papá. “Yo no soy católico pero soy amigo de Jesús... Jesús me hizo un favor: salvó a mi viejo.
Mientras mi viejo era una estrella de rock todo terreno, todo lo que te
puedas imaginar que pasó, pasó'”, contó en el documental Juan Sebastián.
El
director Ruax sumó: "Juanse no tiene problemas en asumir sus
contradicciones. Y, como dice su familia, se mantuvo vivo gracias a la
Iglesia. Sí, cambió una droga por otra".
¿Cuándo fue que Juanse decidió pasar del vértigo de los recitales a la
quietud de los templos, del volumen alto a la serena introspección?
“A partir de los 48 ó 49 años”, le aseguró hace un tiempo a Clarín.
Y en eso influyó una aparición milagrosa: “Uno de los pisos de mi casa
es, de un lado, de madera, y del otro, de mármol rojo... Ahí se dibujó el rostro de Cristo, de perfil, que significa la pasión”, describió, consciente de que se exponía al bullying posible.
Y agregó: “Ya había tenido señales vinculadas con la fe. Me crié en
Villa Devoto, fui al colegio Cardenal Copello... Pero la experiencia más
fuerte fue la de mi conversión. Yo estaba en el living. En eso miré la puerta de la cocina y vi un gigantesco rectángulo lleno de lágrimas.
Sí, sentí la sal y todo. A partir de ahí cambió todo en mi vida: era un
fumador empedernido, un gran tomador de todo tipo de bebidas y otras
sustancias, y lo dejé para siempre”.
¿Es posible superar las
adicciones así, de un momento a otro? Lucía Fazzito, psiquiatra de la
Fundación Fleni, plantea: “Sin dudas, hay situaciones que pueden
impulsar un cambio, la fe, la iglesia, el amor a la familia, algún
objetivo superior... Pero en general los tratamientos para curar adicciones requieren más tiempo: llevan, como mínimo, un año”.
Y detalla: “Se hacen con un psicólogo, una psiquiatra y una comunidad terapéutica. Primero hay que desintoxicar al paciente con un tiempo de internación y control de abstinencia.
Después se hace el tratamiento ambulatorio. Es complejo, no sólo hay
que tratar la adicción sino también síntomas de ansiedad y depresión. Y
las recaídas son frecuentes”.
Más allá de su epifanía religiosa, habría que decir que Juanse no desprecia los medicamentos. "El 80 por ciento de la gente toma pastillas para algo", respondió cuando le preguntaron por qué había decidido incluir una canción titulada Pastillas en su álbum solista Stéreoma, de 2018, en la que, entre otros versos, señala: "Una pastilla para dormirme/ otra pastilla para despertar/una pastilla que abra el apetito/ otra pastilla para adelgazar...".
Formado, Juanse cursó materias de varias carreras universitarias
(abogacía, antropología, letras y filosofía, entre otras) y sigue
estudiando: ahora se dedica a la teología.
"Los últimos autores que leí fueron Hans Urs von Balthasar, José Luis Descalzo, Romano Guardini y Heriberto Rivas. Tengo que estar al corriente de San Agustín, de los autores considerados los padres latinos, es hermoso...”, le contó a La Nación.
También
estuvo en las páginas policiales. En 2014, en Jujuy, una joven de 28
años, de iniciales M.E.L, lo denunció “por abuso sexual”. La chica
declaró a la Justicia que se acercó a Juanse y a los músicos que lo
acompañaban “para pedirles un autógrafo”, y que la subieron a una combi y
la "manosearon".
El diría tiempo después: “Fue una cama. Ya está... Estuve imputado. Trataron de destruirme por el peor lado”.
Es jueves, son las seis de la tarde, y en MasterChef
Juanse se enfrenta con el siguiente desafío: metido en una cabina de
vidrio debe juntar la mayor cantidad posible de "billetes" para después comprar
los ingredientes en el mercado. No parece una prueba fácil. Empujados
por una máquina de viento, los billetes vuelan y se escurren entre las
manos de los participantes. Pero Juanse, con escafandras celestes,
forma una bolsa con su delantal de cocina y los billetes caen allí de a montones. Al final, es quien más dinero recauda: 22.200 “Master Pesos”.
“¡Juanse tiene mucho casino!”, grita Georgina Barbarossa.
¿Será el sucesor de Claudia Villafañe, ganadora de la primera temporada del reality? Por
ahora, Juanse cocina, se persigna cada vez que le aprueban un menú y no
deja de agradecerle al Señor por “la invención de las cacerolas”.
Quizá, quién lo sabe, en verdad esté agradeciendo por otras cosas. Algunas de las cuales lo ayudaron a seguir con vida.
Lo explica de esta manera: “Lo divino es lo ordinario: cocinar, regar una planta, lavar un plato...”.
Sorpresa en MasterChef Celebrity: Juanse quedó eliminado
Por decisión del jurado, en la Gala de Eliminación de este domingo 14 de marzo, Juanse quedó afuera de MasterChef Celebrity (Telefe, domingos a las 22 y lunes a viernes a las 22.30).
El músico se convirtió en el tercer eliminado del reality de cocina, después de la salida del exfutbolista Mariano Dalla Libera y del cantante CAE.
"Contento de haber partido. Le deseo suerte a todos. Fue una buena experiencia", se despidió Juanse, con su habitual tranquilidad.
"Gracias a todos. La pasé muy bien. Estoy agradecido con todos", sumó el líder de Ratones Paranoicos, que fue despedido con aplausos por todos sus compañeros.
Elaborar dos platos con zapallo como ingrediente principal fue la consigna que brindó el jurado, integrado por Donato de Santis, Damián Betular y Germán Martitegui.
Después de superar el difícil desafío que resultó cortar un zapallo de gran tamaño. La más destacada en el primer plato, para el cual apenas tuvieron 25 minutos fue Candela Vetrano, que hizo una ensalada tibia y se ganó el pase directo al balcón.
Luego, con el segundo plato, sobresalieron Andrea Rincón y Georgina Barbarossa,
que prepararon un pastel de calabaza con carne y cuatro quesos y una
sopa de calabaza, jengibre y naranja con crutones de pan,
respectivamente.
De esta forma, Andrea Rincón, Fernando Carlos, Hernán El Loco Montenegro, Daniel Aráoz, Georgina Barbarossa y Candela Vetrano siguen en carrera.
Ellos
se suman a los participantes que evitaron ir a la Gala de Eliminación:
Gastón Dalmau, Flavia Palmiero, Sol Pérez, Claudia Fontán, María
O´Donnell, Alex Caniggia y Dani La Chepi.
El ganador de la segunda edición de MasterChef Celebrity se hará acreedor del premio de 1.200.000 pesos.
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