A 23 años de la muerte de Joey: por qué Ramone y otras curiosidades del rey del punk

Su traumática infancia. El bullying en la escuela. Su precaria salud. La redención a través del rock y el por qué de su nombre. La idolatría en Argentina y los 20 años sin hablar con el guitarrista Johnny Ramone. Jeffrey Ross Hyman, conocido como Joey Ramone, nació el 19 de mayo de 1951 en el seno de una familia judía de Forest Hills, Queens, Nueva York, hace hoy 73 años. Un dato que pocos conocen, es que al nacer, tenía un teratoma adosado a la columna vertebral, por unfeto de un gemelo que no había terminado de desarrollarse. Se lo removieron con una cirugía. Pero nunca dejó de tener problemas físicos y psicológicos por aquel tumor extraño. Los seguidores de Ramones -banda pionera de punk rock que Joey integró entre 1974 y 1996 Jeffrey era un muchacho introvertido y solitario, de 1 metro 98, flaco y desgarbado, ojos miopes saltones, anteojos de muchísimas dioptrías y dentadura asimétrica. La futura estrella estudió en el Forest Hills High School, donde sufria bullying. Sus padres se

BUZZCOCKS ANUNCIAN NUEVO ÁLBUM, «SONICS IN THE SOUL»

Buzzcocks regresan al estudio desde «The Way» en 2014. Durante la pandemia, Steve Diggle, Chris Remington y Danny Farrant grabaron «Sonics In The Soul», coproducido por Diggle y Laurence Loveless y que se lanzará el 23 de septiembre.



La banda hizo un adelanto de nuevas canciones con el EP «Senses Out Of Control» lanzado el pasado mes de abril, seguido de una gira por todo el Reino Unido. Es el primer álbum completo de Buzzcocks desde la pérdida del cantante Pete Shelley, pero pretenden enorgullecerlo con este nuevo LP. 





Mañana de domingo, mucho frío y lluvia total que cae sobre Blackpool, ciudad costera del oeste inglés, ciudad de clase trabajadora y el primer balneario británico antes que Brighton se ganara la mirada de todos. La producción de la banda me citó en el Waterloo Music Bar, que por fuera da la impresión de ser un pub común y corriente, pero una vez adentro, deslumbra con el encanto de un venue bien brit rock: allí, la crew de Buzzcocks se encuentra probando sonido. Me acompañaron dos amigos, Colin y Mark, con quienes venimos de dos días a puro punk en los Winter Gardens: allí acababan de celebrarse los 25 años del mitico festival Holidays in The Sun, pero volviendo al presente, hoy ocurre que Buzzcocks toca en este bar un tanto alejado y la gente indefectiblemente quiere coronar el fin de semana con un clásico del punk británico… ¡ja! ¿Quién no?

http://madhouse.com.ar/2022/01/04/en-inglaterra-con-steve-diggle-de-buzzcocks-nosotros-empezamos-con-todo-esto/



Has vuelto, de a poco, a tocar en vivo donde las restricciones así lo permiten…

Siempre está bueno volver a tocar en vivo, ver a la gente, oírla corear los temas y demostrarnos el afecto que nos tienen; es la primera vez en más de 40 años que tengo en la música que no he tocado por un año entero, aún no lo puedo creer y me siento muy bien y revitalizado de estar nuevamente de vuelta… Pensá que nuestra vuelta a los escenarios post pandemia fue en un festival, ¡estuvo genial! Entendemos realmente el esfuerzo que hace nuestro público por asistir a los conciertos en estos tiempos de restricciones; no es para nada fácil, pero ellos siempre están y al menos con distancia social podemos volver a reencontrarnos.

Después de tantos años de trayectoria, ¿qué pensás que hace a Buzzcocks tan especial? ¿Cual fue la fórmula?

Primeramente… ¡buenas canciones! (Risas) Pero sobre todo canciones pegadizas, accesibles, directas y algunas un tanto complejas; Buzzcocks tiene un estilo único, definitivamente es ALGO, ¿sabés? O nos amás o nos odiás, no hay grises. Creo también que el dúo compositivo fue vital para que la banda fuese lo que es hoy en día.

ESPÍRITUS QUE HAN PARTIDO

Pete Shelley, aparte de ser tu amigo, fue de alguna manera tu socio musical en todos estos años… ¿su final fue inesperado para vos?

¡Oh sí, claro! Fue definitivamente inesperado para mí y para todos, fue mi compañero de ruta durante 43 años, éramos como hermanos, fue una pérdida terrible, un vacío difícil de llenar… Como esas noticias que nunca esperás recibir, algo así fue para mí. La banda ha cambiado muchas veces de integrantes, pero siempre hemos sido él y yo en esto; fue un gran y largo viaje juntos, no pude hacer nada más que sufrir la perdida de quien fuera un hermano para mí. Parte de seguir tocando con Buzzcocks es mantener viva nuestra historia juntos y el legado de la banda sonando siempre.

¿Qué te ha motivado a continuar con la banda luego de la partida de Pete?

Bueno…. un poco parte del duelo fue lo que me empujó a querer seguir con la banda, otra parte fueron los fans que pedían que no termine Buzzcocks; algunos dirán que no es lo mismo, pero después cuando nos ven en vivo muchos de aquellos que no están de acuerdo cambian de parecer, porque se dan cuenta que aún se mantiene el espíritu.

¿Cómo verías la posibilidad de hacer nuevamente Buzzcocks F.O.C., aquel proyecto que armaste en 1982 con el batero John Maher, el bajista Dave Farrow y el tecladista D.P. ?

No lo sé, tal vez… ¡qué buena idea que me acabás de dar! (Risas) Hablando fuera de broma, alguna gente me lo ha comentado y considero que hay muy buen material ahí que podríamos volver a hacer. Realmente Flag of Confidence ha sido un gran proyecto paralelo que estaría bueno mostrar a las nuevas generaciones.

ATTAQUE 77

¿Extrañas algo de la famosa época del ’77?

Fue una época maravillosa, había otros códigos en la calle, en el pub, todo estaba comenzando… Soy de la “primera generación punk”: empezamos al mismo tiempo que Sex Pistols, The Clash, The Jam y The Damned. Nosotros empezamos con todo esto, fuimos los primeros que abrimos, por así decirlo, el camino que luego continuó a lo grande. Nadie puede decirnos nada, nosotros estuvimos ahí, podríamos decir que nosotros lo inventamos. Nosotros rompimos con el establishment de ese momento, nosotros le hicimos “fuck off” a las grandes discográficas.

Cuando empezaste con Buzzcocks y veías que algo nuevo se estaba gestando, ¿qué se sentía formar parte de algo nuevo y grande como eso? ¿Dimensionaban el legado que dejarían o fue tanta la vorágine que no llegaron ni a pensarlo?

¿Sabes lo que pasó? Comenzamos a editar nuestros primeros discos, y ahí empezó a crearse el estilo Buzzcocks que rápidamente se diferenció de The Clash, de The Jam y de The Damned y eso fue lo mejor: que cada uno era bueno en lo que había creado, y esa creación fue una identidad propia… El mundo cambió muy rápido, y la gente también cambió, tal vez nosotros también hemos cambiado, pero esas identidades sobrevivieron hasta el día de hoy.

Existe una especie de estereotipo acerca del punk rock, que apareció en los 70 cuando en el famoso fanzine “Sniffin Glue” salió una caricatura que de manera sarcástica se refería al punk rock resumiéndolo como “Aprendé estas tres notas y unite a una banda”… ¿Qué fue lo que a vos te motivó para armar una banda?

Mirá, en esa época estaban de moda muchas bandas de heavy metal y de rock yrogresivo, eran buenas pero no eran mi estilo. Por tres años nada bueno ocurrió y qué sé yo, tenía 20 años y escribí una canción llamada “Fast Cars” y ese podríamos decir que fue un poco el comienzo de todo para mí. Aprender a tocar la guitarra fue para mi una liberación en todo sentido mental y musicalmente hablando.

Por ultimo… ¿qué es para vos “Harmony In My Head”? (N. así se llama también su autobiografía, coescrita con Terry Rawlings y publicada en 2003)

“Harmony In My Head” es para mí el bullicio de la gente en las calles, en una High Street, en una cola esperando por algo; ese ruido es vida, eso da armonía en mi cabeza, el saber que la gente esta ahí, dando vueltas, en comunidad, junta, paseando, caminando con su familia, su pareja o bien con un amigo, pero está… quizás es para muchos un concepto un tanto extraño, pero para mí tiene mucho sentido.


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